Gracias a esa suerte de filmoteca que tenemos en pleno centro de Madrid, el otro día tuve la ocasión de ver en pantalla grande la enorme "Por un puñado de dólares". Algo más de hora y media de auténtico disfrute postrada en la butaca, una auténtica gozada.

Salí pensando que el western realmente podría ser el género que contiene la esencia del cine, tal y como nació, como espectáculo. Historias épicas con principio, nudo, climax y desenlace; tensión drámática, personajes que son héroes, increíble gusto en la composición de los planos, música emocionante que genera atmósfera... Hay pelis espectaculares de cine social, comedia, ciencia ficción... Pero la elegancia que tiene un western creo que no la consiguen otros géneros.

"Por un puñado de dólares" es la primera de la Trilogía del dólar, una serie de películas de los años 60 dirigidas por Sergio Leone. No fue reconocida su valía hasta tiempo después, y en la época fue considerada una peli de bajo presupuesto que apostaba por un primerizo Clint Eastwood porque no podía pagar a una estrella. Igualmente fue rodada en Almería como localización de bajo coste.

La música, de Ennio Morricone, es tan emocionante que asusta el hecho de que con la banda sonora se pueda conseguir transmitir lo que transmite y meterte por completo en la historia e intensificar de la forma en que lo hace los momentos más dramáticos.

Lo que no sabía es que el argumento está basado en Yojimbo, una peli de Akira Kurosawa. Tengo curiosidad por verla, tiene que ser algo totalmente diferente.

Este mes en la filmoteca hay un ciclo sobre westerns hispano-italiano, hay que aprovechar para ver el resto de la trilogía con "La muerte tenía un precio" y "El bueno, el feo y el malo".

ELEGANCIA es la palabra, el trailer lo dice todo. Y ay Clint, quién pillara a Clint en esos tiempos.